Osteopatía Bioenergética

La liberación del periocardio

Osteopatía Bioenergética Celular

El trabajo del osteópata es sentirle el pulso a la vida y de cada célula, asi como al ritmo particular de cada órgano y las redes de tejidos que envuelven e interconectan todos los órganos y sistemas de nuestro cuerpo. El propósito es devolver la armonía entre todos los tejidos del cuerpo para liberar el fluir de la vida allí donde se ha estancado.

Montserrat Gascón, creadora y difusora de la Osteopatía Bioenergética Celular nos repite en cada uno de sus cursos: “La terapia no tiene límites, los límites son los del terapeuta”.

La terapia consiste en manejar adecuadamente los flujos energéticos defectuosos que afectan los órganos y miembros de un paciente. El terapeuta energético realiza este reconocimiento estableciendo contacto físico con el paciente a través de las manos. Este contacto permite llevarlo a un equilibrio y a un estado de normalidad que en un tiempo corto permite su recuperación física y emocional.

EL CORAZÓN

La importancia de este órgano para la vida es indiscutible. Proporcional a esta importancia es el elaborado mecanismo que lo protege; un mecanismo preparado para amortiguar impactos (físicos o emocionales), transmitir señales de alarma y preparar todo nuestro cuerpo para reaccionar y defenderse.

EL PERICARDIO

El Pericardio es un saco fibro-seroso muy resistente que envuelve y protege al corazón. Posee cierta elasticidad para desplazarse y deformarse para amortiguar cualquier impacto externo que pueda amenazar al corazón. El Pericardio es el enlace entre el alma y el cuerpo frente a cualquier amenaza externa o interna. Es el Pericardio quien reacciona permitiendo que el corazón siga bombeando, lo cual es vital para nosotros.

Por sus múltiples inserciones anatómicas y neurofisiológicas, cualquier reacción del Pericardio afecta extensivamente a todo nuestro organismo. El pericardio está íntimamente ligado al diafragma, las pleuras, la tráquea, el esófago, la entrada del estómago, las principales vías arteriales y venosas, el centro frénico, el ganglio estrellado, la base del cráneo, las membranas intracraneales, el Tiroides, el Timo ; posee además numerosos ligamentos que lo unen directamente a la columna vertebral desde el sacro hasta la base del cráneo.

Las consecuencias de la retracción del Pericardio pueden llegar a ser muy importantes. Cuando enfrentamos algún problema el Pericardio nos avisa de mil maneras y si no estamos atentos a las señales o no podemos lidiar con la situación, el Pericardio sigue retrayéndose a riesgo de perder su elasticidad, con lo cual nuestro cuerpo queda en permanente estado de alerta, pudiendo finalmente verse afectado por múltiples “síndromes” o “enfermedades funcionales”.

Un Pericardio en disfunción puede provocar trastornos cardiovasculares, respiratorios, digestivos, músculo-esqueléticos, posturales, hormonales, neurológicos, craneales, de comportamiento, de sueño, problemas inmunitarios, linfáticos, visuales, auditivos, hematológicos, etc.

El trabajo terapéutico

Para comprender la totalidad del ser humano, para poder sanar y evolucionar debemos reconciliarnos con nuestro corazón, con nuestro pulso original. Debemos aprender a escucharlo y comprenderlo. Nuestro corazón es el órgano receptor y catalizador de toda nuestra vida emocional y espiritual, es como una antena de radio con capacidades de percepción insospechadas por la mente.

Nuestro primer encuentro con el paciente es con su alma, entrando en sintonía con la totalidad del ser que tenemos delante; nuestra primera intención es conectar con el origen espiritual de su dolencia, con la herida existencial que provocó una disfunción en su cuerpo. Seguidamente buscamos en el cuerpo, a través del movimiento sutil de las fascias, la lesión principal, el lugar donde se detiene el libre fluir del movimiento vital. Una vez hallada esta zona, éste órgano, conectamos nuevamente con los motivos de esta dolencia y su posible solución; luego acompañamos y liberamos con nuestras manos el movimiento vital. Una vez liberada la lesión principal nos concentramos en la liberación del movimiento del Pericardio: con nuestras manos sentimos donde está retraído, inmovilizado y lo liberamos. En este momento, generalmente, la persona siente un profundo alivio, se aligera la respiración y se produce una inmediata relajación de gran cantidad de tensiones. Finalmente trabajamos cada una de las inserciones principales del Pericardio con la columna vertebral, cráneo, membranas intracraneales, glándulas, etc.

El resultado del tratamiento es realmente muy potente y completo ya que estamos trabajando en varios niveles: físico, emocional, psicológico y espiritual; a través de un protocolo de procedimiento que primero libera tensiones y luego armoniza todo el organismo.